15 de octubre de 2017

ME CONVOCAN LOS AÑOS

Me convocan los años al Consejo
de las Horas, perdidas o ganadas.
Las dudas ponen mesas defendiendo
su mercado de luces y de sombras.

Las horas no se pierden, simplemente
cierran filas, recogen los depósitos
que la memoria agita y zarandea
        hasta cuadrar sus plenos y oquedades.

Es lo lleno libranza del vacío
y el vacío la taza de lo lleno
con la duda marcando los perfiles.

Si no pongo frontera al desacierto,
si almaceno más dudas que respuestas,
        ¿qué voy a hacer? Así mi vida es mía.

11 de octubre de 2017

EN LA FIESTA

En la fiesta participar no quiero,
la fiesta de los hombres superiores,
sublime letanía de adoradores
del Asno: “I.A.” ¡No! Yo soy viajero.

“-¡Alabanza y honor al que es tan fiero!
Poder.
            ¡I.A., por siglos los loores!
Tiene la vida.
            ¡Gratitud, amores!
Perfecto es.
            ¡I.A., por él yo muero!”

Que yo no quiero decir  siempre: ¡Sí!
¡Oh, hombre superior! Si tú te dejas…
Yo no quiero, como tú, amar así

las asnas, los higos. ¡Tú no te quejas!
Ni ser de color gris. La fe perdí.
Ni a su imagen tener largas orejas.


6 de octubre de 2017

EN EL ÁGORA CON SÓCRATES

Dijiste que la vida
se fue volviendo oscura.

Con el fluir de las nubes y los años
aprendiste a ser Sócrates.
Sólo tus hombros críticos
alcanzan que no saben,
que no son acueducto de un deshielo
que el corazón desangra.

La plaza nunca duerme
e inunda de cicuta los portales.


3 de octubre de 2017

OCTUBRE DONDE DUERMO

Buscaba un alimento
de sueños
y estirar el delirio
de un nombre que en mi boca
la saliva diluye.

Pero la noche
dejó desamparado octubre donde duermo
y me arrastró a la cueva
donde cierran los ojos
colgados los murciélagos.


30 de septiembre de 2017

LAS CUESTIONES ERÓTICAS

Las cuestiones eróticas
son problema crucial de nuestra vida,
pero siempre se trata
de un tema: la belleza.

Habló Platón
de ascender por diversos escalones
para llegar a ella
en su grado más alto.

Necesito otros ojos para ver
lo bello en cada cosa,
Señora de este mundo,
Señora del rocío y de los pájaros,
que la nieve blanqueas y reclinas
dulcemente las gotas en la lluvia.
Preciso descansar sobre la piel
de la granada
donde se esconde
y se enciende el crepúsculo,
el amor se duplica con el aire
y los cuerpos traspasa hacia la luz.
Necesito otras voces y aceptar,
Señora del abismo y lo imposible,
que la mentira existe y la traición
y el engaño en el gesto y en los labios,
en el comportamiento habitual
que define lo humano y su saber.

¿Será preciso oír
el más grande silencio de la muerte
para lograr
eso que Platón llama la absoluta belleza?